Introducción A Los Cuentos De Los Hermanos Grimm -1°
Prefacio e Introducción
Prefacio
Los cuentos y sueños son sombras de la verdad que perdura cuando los hechos son polvo y cenizas olvidadas. (pertenece a la novela gráfica "Sandman" de Neil Gaiman. )
Es privilegio de los tontos decir verdades que nadie se atreve a decir.
(Pertenese a Desiderio Erasmo de Rotterdam)
Introducción
Desarrollaré como tema guía los cuentos que los hermanos Grimm lograron recopilar en Alemania, antes de 1812, año en que realizaron su primera publicación.
Ambos estudiaron en la Universidad de Marburgo, donde comenzaron su tarea de investigar la historia antigua de la literatura y el idioma alemán, incluidos los cuentos populares.
En esa misma época, en distintos países europeos, investigar la historia antigua de la literatura y el idioma de cada nación era un tema de interés general, especialmente en aquellos lugares donde la incorporación del latín había sido menos intensa. Las primeras ediciones de diccionarios modernos comenzaron a aparecer en ese contexto histórico.
El español, el portugués, el francés, el italiano y el rumano derivan de lo que se denomina latín vulgar, una forma del idioma que refleja cómo el Imperio Romano influyó directamente en los dialectos nativos de las regiones conquistadas. Aquellas poblaciones o tribus que resultaban de menor interés para Roma incorporaron palabras de origen latino muchos siglos después. En consecuencia, la formación de sus lenguas y sus respectivas definiciones “de diccionario” comenzaron a consolidarse hacia 1800, adaptándose también a las variantes presentes en las colonias y con la intención de unificar el lenguaje —ya sea inglés, alemán, etc.— como lo demuestra la función de la Real Academia Española en el ámbito hispanohablante.
Durante el período del imperio Romano, Europa estaba habitada por diversas tribus que, como en otras partes del mundo, se organizaban para evitar el contacto con fuerzas dominantes o, en algunos casos, colaboraban con ellas mediante actos considerados “bárbaros”, contribuyendo así al sometimiento de otras tribus vecinas.
La documentación del trabajo de recopilación de los hermanos Grimm tenía un enfoque intelectual y estaba comentada con interpretaciones propias del pensamiento de la época (véase Savigny).
Cuentos y contexto
Las primeras ediciones de los cuentos no estaban dirigidas a un público infantil. En un principio, los hermanos Grimm rehusaron incluir ilustraciones en sus libros y preferían notas eruditas a pie de página, que ocupaban casi tanto espacio como los cuentos mismos. Al comienzo, nunca se consideraron escritores para niños, sino folcloristas patrióticos. En la Alemania de entonces, invadida por los ejércitos de Napoleón, el nuevo gobierno buscaba suprimir la cultura local del antiguo régimen de feudos y principados del siglo XIX.
Cabe destacar que los Grimm eran huérfanos desde temprana edad y vivieron durante la progresiva incorporación de la máquina de vapor, lo que también contribuyó a transformar el contexto social y cultural de su época.
Esta recopilación, ahora contextualizada, nos revela el “sentido común” de aquella sociedad, sus creencias, distinciones religiosas y normas, ya sean aprobadas u objetadas por la comunidad.
Sabemos también que las principales fuentes de estos cuentos eran los mayores, especialmente las abuelas o mujeres de edad avanzada.
Por ello, presentaré los cuentos destacando su particularidad o agrupándolos cuando compartan alguna generalidad.
Uso contemporáneo
De esta forma, espero que el material les sea de mayor utilidad potencial. Si deciden usarlo para contar cuentos a los más pequeños, encontrarán más fácilmente su estructura básica y podrán adaptarlos a su gusto. Estas recopilaciones, al igual que Las mil y una noches, siempre han sido de gran utilidad.
Cabe mencionar que estos cuentos “antiguos” siempre han sido objeto de censura de todo tipo. Es cierto que las costumbres en cuanto al uso del lenguaje, tanto para niños como para adultos, han cambiado con el tiempo.
Por mi parte, solo los castellanizaré ligeramente. En lo demás, conservaré el espíritu original, confiando en la capacidad del ser humano, en constante maduración, como creador de realidades.
Tomando en cuenta que, como se dice, “los cuentos son alimento para el alma”, creo que, según su grado de maduración, los adultos pueden convertirlos en vectores de salud para sus contemporáneos.
Influencia de otros relatos
Por último, la buena recepción del público hacia la literatura de cuentos en aquella época incentivó a otros recopiladores. Esta tendencia también se reflejó en los cuentos de origen persa, comúnmente conocidos como Las mil y una noches, en los que destaca la figura de Sherezade y cómo resuelve el problema de la ira del sultán Schahriar.
Cuando, dolido por una traición, el sultán decide casarse cada noche con una virgen y decapitarla al amanecer para evitar volver a ser engañado, su visir —encargado de conseguirle esposas— se queda sin candidatas. Entonces, su hija Sherezade se ofrece voluntariamente con el objetivo de poner fin a la crueldad del rey.
La primera noche, Sherezade logra cautivar al sultán contándole una historia que interrumpe antes del amanecer, con la promesa de continuarla la noche siguiente si le perdona la vida. Esta estrategia se repite durante mil y una noches, período en el que se desarrollan los relatos que componen la obra.
Después de abordar los cuentos de los hermanos Grimm, me aplicaré al análisis de Las mil y una noches.
Ahora. Reinterpretando el sentido común en los cuentos clásicos
La recopilación de estas historias, ahora contextualizada, nos revela el “sentido común” de aquella época: sus creencias, distinciones y valores, ya fueran religiosos, sociales o políticos, aceptados o cuestionados.
Podemos identificar ciertos temas recurrentes entre los relatos populares de la época:
La recurrente temática de los hermanos, en especial tres, donde uno de ellos siempre es distinto, rodeado de magia y de un humor imprescindible.
Las dinámicas familiares, donde el pesar recaía sobre un miembro señalado como “chivo expiatorio”—como en La Cenicienta, cuyo viaje ilustra soluciones variadas al infortunio.
La astucia y viveza frente a la adversidad, en relatos donde el jefe de familia dejaba poco y nada a sus hijos, y estos, mediante ingenio o aprovechamiento de los demás, lograban cambiar su destino.
Las mismas narradoras, las abuelas cuentacuentos, también introducían comentarios sobre la política social de su tiempo. El siglo XIX estuvo marcado por estrategias de control impuestas por unos pocos sobre una mayoría, y en la historia académica de la época, muchos dependían de algún mecenas de clase acomodada.
La riqueza provenía principalmente de las colonias y del dominio del conocimiento, mientras que el liberalismo y el socialismo configuraban formas de entretenimiento que, paradójicamente, debilitaban la capacidad de los individuos de tomar control sobre su destino. Los anarquistas, un grupo poco gregario, parecían fuera del relato predominante, pero en Los tres pelos de oro del diablo, es difícil no sentir la influencia de alguno de ellos. De hecho, bajo esta perspectiva, el cuento resulta aún más gracioso.
Lo relevante no era una confrontación de ideas en busca de una mejor organización social, sino la perpetuación de estructuras de control que evitaban cualquier alteración del orden establecido, con razones justificadas o arbitrarias.
Las pestes que azotaron ese siglo fueron catastróficas, y el pensamiento mágico, vinculado a la religión, ofrecía caminos de reivindicación, reinvención y resurrección. Las recopilaciones de los hermanos Grimm presentan innumerables ejemplos de esta vertiente y su variedad temática.
Conclusión
Los cuentos recopilados por los hermanos Grimm no solo reflejan el imaginario colectivo de su tiempo, sino que también transmiten estructuras de pensamiento que, a lo largo de generaciones, han influido en la percepción de la realidad. En ellos conviven el pensamiento mágico, la crítica social y la construcción de valores que, aunque moldeados por el contexto de la época, siguen resonando en nuestras narraciones actuales.
La importancia del grotesco en la literatura infantil no es casualidad. Su impacto en la mente permeable de los niños permite un aprendizaje intuitivo, donde lo exagerado y lo sensorial tienen mayor peso que lo abstracto. Saber dosificar esta herramienta narrativa es clave para potenciar su efecto sin desvirtuar su esencia.
En última instancia, estas historias no solo fueron medios de entretenimiento, sino también instrumentos de educación y control, reflejando los límites impuestos por la sociedad de entonces. Sin embargo, a través de la reinterpretación y el análisis, aún podemos encontrar en ellas una fuente inagotable de significado y reflexión.

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