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Introducción A Los Cuentos De Los Hermanos Grimm -1°

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Prefacio e Introducción Prefacio     Los cuentos y sueños son sombras de la verdad que perdura cuando los hechos son polvo y cenizas olvidadas. (pertenece a la novela gráfica "Sandman" de Neil Gaiman. )     Es privilegio de los tontos decir verdades que nadie se atreve a decir.   (Pertenese a Desiderio Erasmo de Rotterdam) Introducción Desarrollaré como tema guía los cuentos que los hermanos Grimm lograron recopilar en Alemania, antes de 1812, año en que realizaron su primera publicación. Ambos estudiaron en la Universidad de Marburgo, donde comenzaron su tarea de investigar la historia antigua de la literatura y el idioma alemán, incluidos los cuentos populares. En esa misma época, en distintos países europeos, investigar la historia antigua de la literatura y el idioma de cada nación era un tema de interés general, especialmente en aquellos lugares donde la incorporación del latín había sido menos intensa. Las primeras ediciones de diccionarios modernos co...

YORINDA Y YORINGUEL -34°-

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  YORINDA Y YORINGUEL   Había una vez un castillo viejo, escondido en lo más profundo de un bosque grande y denso. Allí vivía sola una bruja anciana. De día se convertía en gato o en lechuza, y cuando llegaba la noche volvía a ser mujer. Tenía el poder de atraer a todo tipo de pájaros y animales salvajes, que eran su comida. Cualquiera que se acercaba al castillo a menos de cien pasos se quedaba parado, sin poder moverse hasta que ella lo permitía. Y si una joven entraba en ese círculo mágico, la bruja la transformaba en pájaro, la metía en una cesta y la guardaba en una habitación del castillo. ¡Debía de tener como siete mil cestas llenas de pájaros! Por aquel tiempo vivía una joven llamada Yorinda, más guapa que ninguna. Estaba prometida con un chico muy apuesto también, llamado Yoringuel. Estaban muy enamorados y lo que más les gustaba era estar juntos. Un día, para poder hablar solos, se fueron a pasear por el bosque. "¡Ten cuidado!", le dijo Yoringuel, "¡no te a...

SEIS QUE LO SABEN TODO -33°-

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  SEIS QUE LO SABEN TODO   Había una vez un hombre muy bueno en muchas cosas. Estuvo en el ejército y fue valiente, pero cuando terminó la guerra lo despidieron dándole solo unas pocas monedas. "Esperad un poco", dijo él, "nadie se va a reír de mí. Cuando encuentre a los hombres que necesito, ni todo el dinero del Rey será suficiente para pagarme". Se fue muy enfadado y, al cruzar un bosque, vio a un hombre que arrancaba seis árboles de raíz como si fueran hierbas. Le dijo: "¿Quieres ser mi ayudante y venirte conmigo?". "Sí", respondió el hombre, "pero primero déjame llevarle a mi madre este pequeño montón de leña". Agarró uno de los troncos, lo usó como cuerda para atar los otros cinco, se echó el haz al hombro y se lo llevó. Al poco rato volvió, y él y su nuevo jefe se pusieron en camino. El jefe le dijo: "Los dos juntos vamos a lograr grandes cosas". Caminaron un rato y encontraron a un cazador que estaba de rodillas a...

PIÑONCITO -32°-

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  PIÑONCITO   Un día, un guardabosques salió a cazar y, estando en medio del bosque, de repente escuchó unos gritos como de un niño pequeño. Caminó hacia donde venían las voces y llegó al pie de un árbol muy alto. En la copa vio a un niño pequeño. Su mamá se había quedado dormida sentada en el suelo con el bebé en brazos, y un pájaro grande que come carne, al ver al bebé, bajó volando, lo agarró con el pico y lo dejó en la copa del árbol. El guardabosques trepó al árbol, tomó al niño y pensó: "Me lo llevaré a casa y lo criaré con Lenita". Y así lo hizo. Los dos niños crecieron juntos. Al que habían encontrado en el árbol, como lo había llevado allí un pájaro, le pusieron de nombre Piñoncito. Él y Lenita se querían muchísimo; si uno no veía al otro, se ponía triste. El guardabosques tenía una cocinera vieja. Una tarde, la cocinera cogió dos cubos y fue al pozo a buscar agua. Hizo esto muchas veces, y Lenita, con curiosidad, le preguntó: "¿Para qué traes tanta agua, vie...

MADRE NIEVE -31°-

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  MADRE NIEVE   Había una vez una viuda que tenía dos hijas. Una era guapa y trabajadora, y la otra fea y perezosa. Pero la viuda quería mucho más a la hija fea, porque era su verdadera hija, y hacía que la otra hiciera todos los trabajos de la casa, como si fuera la Cenicienta. La pobre chica tenía que sentarse todos los días junto a un pozo, al lado del camino, y hilar hasta que le dolían los dedos y les salía sangre. Un día, el huso se le manchó tanto de sangre que la chica quiso lavarlo en el pozo. Se le escapó de la mano y cayó al fondo. Llorando, fue a contarle lo que había pasado a su madrastra, que era muy cruel. La regañó mucho y le dijo: "¡Ya que has tirado el huso al pozo, ve a buscarlo!". La muchacha volvió al pozo, sin saber qué hacer. Estaba tan angustiada que se tiró al agua para buscar el huso. Perdió el conocimiento, y cuando despertó, se encontró en un prado precioso lleno de sol y miles de flores pequeñas. Caminando por el prado, llegó a un horno lleno ...

LOS TRES PAJARILLOS -30°-

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  LOS TRES PAJARILLOS   Hace mucho, mucho tiempo, había muchos reyes pequeños en estas tierras. Uno de ellos vivía en Teuteberg y le gustaba mucho cazar. Un día salió del castillo con sus cazadores, como solía hacer. Tres chicas estaban cuidando sus vacas al pie de una montaña. Al ver al Rey con tanta gente importante, la mayor señaló al Rey y les dijo a sus hermanas: "¡Mira, mira! ¡Si no es él, no quiero a nadie!". La segunda hermana, que estaba al otro lado de la montaña, señaló al que iba a la derecha del Rey y dijo: "¡Mira, mira! ¡Si no es él, no quiero a nadie!". Y la tercera, señalando al que estaba a la izquierda, dijo: "¡Mira, mira! ¡Si no es él, no quiero a nadie!". Los dos últimos eran los ministros del Rey. El Rey oyó todo y, al volver al palacio, mandó llamar a las tres hermanas y les preguntó qué habían dicho el día anterior en la montaña. Las chicas no querían repetirlo, así que el Rey le preguntó a la mayor si quería casarse con él. ...

LOS TRES FAVORITOS DE LA FORTUNA -29°-

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  LOS TRES FAVORITOS DE LA FORTUNA   Un padre llamó un día a sus tres hijos y les dio un regalo a cada uno: al primero, un gallo; al segundo, una guadaña; y al tercero, un gato. "Ya estoy viejo", les dijo, "me voy a morir pronto, y antes de dejarlos he querido asegurar su futuro. No tengo dinero, y lo que les doy ahora quizás les parezca de poco valor; pero todo depende de cómo lo usen. Que cada uno busque un país donde estas cosas no se conozcan, y así harán su fortuna". Después de que murió el padre, el hijo mayor se fue con su gallo. Pero dondequiera que llegaba, el animal era conocido. En las ciudades lo veía desde lejos en lo alto de las torres de las iglesias, girando con el viento; y en los pueblos lo oía cantar. Su gallo no llamaba la atención y no parecía que le fuera a traer mucha suerte. Finalmente, llegó a una isla cuyos habitantes nunca habían visto un gallo y que tampoco sabían cómo medir el tiempo. Distinguían la mañana de la tarde, pero por la no...