EL LOBO Y EL HOMBRE -13°-
EL LOBO Y EL HOMBRE
Un día, la zorra le estaba contando al lobo lo fuerte que era el hombre. Decía que ningún animal podía vencerlo y que todos tenían que ser muy listos para protegerse de él.
El lobo respondió: "¡Cuando tenga la oportunidad de encontrarme con un hombre, voy a atacarlo con todas mis fuerzas!".
"Puedo ayudarte a encontrar uno", dijo la zorra. "Ven mañana temprano y te mostraré uno".
El lobo llegó temprano, y la zorra lo llevó al camino por donde pasaba el cazador todos los días. Primero pasó un soldado viejo que ya se había retirado.
"¿Eso es un hombre?", preguntó el lobo.
"No", respondió la zorra, "eso ya lo fue".
Después se acercó un muchacho que iba a la escuela.
"¿Eso es un hombre?".
"No, lo será algún día".
Finalmente, llegó el cazador con una escopeta de dos cañones en el hombro y un cuchillo de caza en la cintura. La zorra le dijo al lobo: "¿Ves? ¡Eso es un hombre! Tú atácalo si quieres, pero yo voy a esconderme en mi madriguera".
El lobo se lanzó contra el hombre. El cazador, al verlo, pensó: "¡Qué lástima que no tenga la escopeta cargada con balas!". Y apuntándole, le disparó una descarga de perdigones en la cara. El lobo arrugó mucho la nariz, pero sin asustarse, siguió corriendo hacia el cazador, quien le disparó la segunda carga.
Aguantando el dolor, el lobo se abalanzó sobre el hombre, y entonces este, sacando su cuchillo de caza brillante, le dio tres o cuatro cuchilladas tan fuertes que el lobo salió corriendo, sangrando y aullando, y fue a buscar a la zorra.
"Bien, hermano lobo", le dijo la zorra, "¿qué tal te fue con el hombre?".
"¡Ay!", respondió el lobo, "¡yo no me imaginaba que el hombre fuera tan fuerte! Primero cogió un palo que llevaba al hombro, sopló en él y me echó algo en la cara que me picó muchísimo. Luego volvió a soplar en el mismo palo, y me pareció que me caían rayos y granizo en la nariz. Y cuando ya estaba muy cerca, sacó de su cuerpo una costilla brillante y me hizo tantas heridas que casi me muero allí mismo".
"¡Ya ves lo presumido que eres!", le dijo la zorra. "Hablas de atacar con tanta fuerza, pero luego no puedes con él".

Comentarios
Publicar un comentario